*El granero estaba oscuro cuando entré; la única luz que entraba por la puerta abierta era la luz del cielo detrás de mí. El único sonido que podía oír era la lluvia cayendo en el techo que tenía encima. Ahí, acurrucada contra la pared del fondo, estaba el cuerpo machacado de Paulette, golpeado más allá del reconocimiento. Si no fuera por la rosa tatuada en su tobillo, no habría sabido que era ella. Su castigo por correr era siempre el mismo, huesos atravesando la piel, caras desfiguradas y sangre por todas partes. Fue enervante ver el destrozado cuerpo levantarse del suelo, cojeando y tambaleándose hacia mí. Podía sentirme a mí misma temblar incontrolablemente mientras el desfigurado brazo se estiraba y agarraba mi hombro. Cuando la miré a la cara, había cambiado a su estado de brillante felicidad. Sus ojos brillaban como las luces de Navidad. La sonrisa que llenaba su cara me calmó instantáneamente.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Adelanto cap 14 de Back Across the Pond
Ciertamente, había un área de comida. Cogí una porción de pizza de uno de los vendedores y me senté sola en una de las mesas, mirando a todos los demás mientras comía. Eran increíbles las diferencias que podía notar entre este centro comercial y los malls de Seattle. Incluso los clientes parecían diferentes mientras compraban y comían juntos y hablaban con acentos raros.
El latido de mi corazón se aceleró y empecé a sentirme un poco mareada. Toda la situación se sentía completamente abrumadora. Me sentía sola y aislada. Por primera vez desde que había dejado los Estados, realmente quise estar de vuelta en casa con mi familia.
Pero no había vuelta atrás. No tenía dinero para visitar y no iba a marcharme para siempre. Me había comprometido a venir aquí a trabajar y estar con Edward e iba a apegarme a ello. Aún así, eso no ayudó a la ansiedad que estaba sintiendo actualmente.
El shock cultural finalmente me había golpeado y supongo que había esperado hasta ahora para afectarme porque finalmente estaba lejos de Edward. Él era lo único que me hacía sentir un poco cómoda en este país por el momento. Quiero decir, claro, me acostumbraría al resto de la cultura en un tiempo pero, hasta entonces, necesitaba a Edward.
jueves, 4 de noviembre de 2010
Adelanto cap 11 de Back Across the Pond
“Nos invitamos a entrar,” dijo Sophie con una sonrisa después de que yo llevara unos segundos ahí parada como una estatua, pasando por mi lado y entrando en el apartamento.
“Feliz graduación,” comentó mi madre mientras, también, pasaba por mi lado, mi padre la seguía con una sonrisa cómplice en la cara.
Yo todavía me quedé parada en el umbral de la puerta, mi mente pasaba por los detalles de lo que tenía delante.
“Gracias sería quedarse corto,” les dije.
“Es tu regalo de graduación,” contestó Charlie. “Espero que te guste. He perdido el ticket, así que me temo que tienes que quedártelo aunque quieras devolverlo.”
Reí. “No, no quiero devolverlo. ¡Es perfecto!”
domingo, 24 de octubre de 2010
Adelanto cap 13 de Lessons in Forbidden Love
“¡No sé porqué ha hecho algo así! ¿Qué derecho tiene de acusarte de algo tan... tan...? ¡Ugh!”
Bella movió los puños y yo reí histéricamente. Su ira siempre era más divertida que terrorífica.
“No sé que te parece tan divertido. Esto es serio.” Miré a Bella, todavía riendo, y reí más fuerte aún. La indignación estaba escrita por toda su cara, y sus ojos se estrecharon cuando mi diversión no cesó inmediatamente.
“Tienes razón,” dije un minuto después. “Lo siento.”
“Uh huh.” No me creyó ni por un segundo. “Y si alguien cree a Jake y tú eres despedido, todas estas reglas de mierda habrán sido para nada. No me estoy torturando por voluntad propia. Hay una razón y creí que tú lo entenderías un poco más.”
Suspiré y estiré el brazo por la mesa, atrapando la mano de Bella en la mía y centrándola entre nosotros. “Lo entiendo, Bella. Lo entiendo. Simplemente no quiero arruinar el poco tiempo que tenemos juntos.”
“¿Crees...?” Bella se mordió el labio y luego soltó el aire brevemente. “¿Podremos vernos antes de la graduación o esto es todo?”
Sentí mi corazón encogerse, pero sonreí lo mejor que pude. “No queda tanto. Siete meses y podemos vernos todo lo que queramos.”
“Siete meses,” susurró Bella. “Puedo hacerlo.”
jueves, 21 de octubre de 2010
Adelanto cap 9 de Back Across the Pond
“Hey, Matt,” contesté, notando que su pelo castaño necesitaba desesperadamente un corte. Parecía un vagabundo con todo ese pelo en los ojos. “Que bien verte aquí. Nunca te veo por ahí.” Sentí la mano de Edward otra vez en la espalda. “Oh, este es Edward, mi novio. Edward, este es Matt mi, uh, ex.”
Matt saludó extrañamente a Edward al estilo militar en lugar de mover la mano o sacudir su mano. Le miré confundida, preguntándome si estaba borracho. “Así que, Edward, ¿estás siendo ignorado por Bella en el departamento de las relaciones sexuales?” preguntó Matt de repente y entonces supe, sin duda alguna, que estaba borracho.
(...)
“Así que ese es tu ex. Es un gran tipo.” Era difícil perderse el sarcasmo de su voz.
Suspiré. “¿Podemos por favor olvidar que eso ha pasado y evitarle el resto de la noche? Ahora, ¿qué quieres beber? Cerveza, soda, licor...”
“No sé si puedo olvidarlo simplemente...” empezó Edward, en lugar de responder mi última pregunta.
Me di la vuelta, poniéndome las manos en las cadera. “Edward, no tienes que defender mi honor ni nada, ¿vale? Tal vez seas británico, pero esto no es el siglo diecinueve. Tú no eres el Sr. Darcy.”
viernes, 15 de octubre de 2010
Adelanto cap 23 de God Love Her
Me tiré hacia atrás en la cama y cerré los ojos, todavía había un dolor sordo que venía de mi cráneo, y esperé a que Edward me trajera las pastillas. Cuando, tras varios minutos, todavía no había vuelto, me senté y miré hacia mi bolso. Edward estaba arrodillado a su lado y de las bolsas sosteniendo mis compras. Estaba completamente quieto y, por un momento, me pregunté si respiraba siquiera. Frente a él, estaba la bolsa del sex shop, y en sus manos había un trozo de material blanco.
El traje de enfermera traviesa.
Oh, mierda.
“Ummm...”
Mi lado tímido con problemas de autoestima me dijo que me metiera debajo de las sábanas de la cama y me escondiera hasta que esta situación desapareciera. Mi zorra interior, que sonaba como una mezcla de Rosalie y Alice, me dijo que tomara esta oportunidad de oro y, literalmente, sedujera a Edward. Dividida entre los dos lados, simplemente me quedé sentada como una tonta en la cama mirando fijamente a Edward, que alternaba miradas reflexivas entre mí y el traje de enfermera.
“Ya sabes, no me negaría a jugar a los médicos,” me dijo con voz sedosa. “Estoy seguro de que sería una buena práctica para mi futuro.”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
